jueves 29 de septiembre de 2011

Casi real

Vuelvo a ti como en un sueño casi olvidado, 
qué sentimiento calma mi noche de soledad
qué impresión despierta mi corazón de arena
y retrocede el tiempo hasta mi primer verso. 

 Y regreso a ti sin las heridas de la distancia
con la primavera que aún nos importa vivir,
será la recompensa por las horas de silencio
que rodearán el sueño y la vía después de ti. 


Vuelvo a tu espacio con la inocencia de ayer,
como en un juego que me da la bienvenida,
que emoción envuelve esta tarde durmiente
e improvisa las escenas que serán recuerdos. 

Regreso a ti con el coraje de un último deseo
para confesarte mi ausencia en esta estación…
que sensación transfigura tu corazón en mar
y encalla mi barca en otro día más lejos de ti.

viernes 29 de julio de 2011

Volver

Cuando miro el cielo me elevo al pasado,
extiendo mis alas y retorno a ser del mar,
como las gaviotas que hienden el tiempo
y dibujan en mi mirada escenas queridas.

Soy como la nube que paseaba conmigo
las calles azules de mis primeros sueños,
me elevo con la melodía de la inspiración
y se desprenden del viento flores vividas.


Ya no soy el mismo aventurero de antes,
en tantos caminos olvidé el arte de volar,
tal vez encuentre en mi ayer la escalera
que me acompañaba en los días ajenos.

Cuando miro el cielo imagino sus rostros
y sé que la soledad es sólo una máscara,
una estación que se disipa en las miradas…
surcar el presente y ser de sus recuerdos.

miércoles 9 de febrero de 2011

Inspiración

¡Regresa a mi corazón, balada del viento! 
Navego a la deriva sobre un desierto azul,
(la tinta sin emoción se ahoga en el papel)
¡entóname un puerto, gaviota del sonido!

Escribo mis sueños sin la cadencia de ayer,
es que soy nada sin la música en mis ojos,
no consigo ver los paisajes de este párrafo
ni a dónde este signo se lleva mi emoción.


¿Dónde está la música de mi inspiración? 
Mi barca naufraga en un ensueño ilegible, 
presiento que mis letras no se encallarán 
en las riberas de aquellas composiciones.

¡Retorna con un suspiro, canción del mar!
me ahogo en las aguas de silencio vivido
(la nave sin vela navega a merced del sino)
¡recítame un horizonte, ángel de la tarde!  

 

lunes 29 de noviembre de 2010

Condena

Mis pensamientos se dispersan por el aire,
parecen las páginas de un ángel prohibido,
se eleva con el viento mi escritor distraído
bosquejando los mohines de la tempestad.

Las sombras reverdecen un antiguo deseo, 
vuela mi palabra hacia las nubes rebeldes,
se desconcierta el signo de mi confidencia,
son fugaces las locuras escritas en el cielo.


Un libro sin pétalos se engulle mis versos, 
desaparece la tinta que encarnaba mi voz,
las páginas de mi corazón están colmadas
de rosas anónimas y horizontes forasteros. 

Y mi pensamiento se disipa en su mirada,
son ilegibles los gestos de mi ángel fugaz,
está incompleto el párrafo de mi mutismo;
escribo en el viento sus aves clandestinas.

 

jueves 30 de septiembre de 2010

Viaje

La ciudad sigue navegando en su grisalla
y yo me ahogo en ajenos remordimientos,
los sueños son peces que jamás volverán,
la barca pescó toda fantasía excepto a mí.

No me extrañarán la alameda ni mi hogar,
mi ángel citadino fue una estatua anónima,
un héroe sin espada en medio de la plaza,
fui un marinero en un océano de cemento.


Y fui un forastero en los carnavales del sol,
extrañaré el parque con su paraguas verde,
la banca recostada en la sombra del viento,
las hojas cuales peces jugando en la tierra.

Y la ciudad sigue alejándose de mi puerto,
pero los sufrimientos no zarparon con ella,
la marejada me arrulla en sus alas azules,
naufrago en el ocaso, quizá en otra barca.

lunes 27 de septiembre de 2010

Inolvidable

Solos tú y yo con la sonrisa en la mirada,
somos el manantial de nuestra juventud
cual ósculo de un relente en la mañana
que da la bienvenida a las flores del sol.

Tan solos tú y yo en medio de la cuidad,
un instante y nos desatamos de la gente,
paseamos por las calles de la primavera
y florecen las antiguas huellas del amor.


Solos los dos como la primera vez, tú y yo
somos el viento que acaricia la distancia
en un abrazo se extiende un firmamento
para dispersar las últimas flores del reloj.

Y navegamos el mismo río que se eleva
hacia las tierras de un nuevo horizonte
cuales pájaros de nuestro último parque
para ser dos estrellas en nuestro destino.